JOHNNY LOMAX REGRESA UN RATITO
Hola, gente. ¿Todo bien? Me alegro. Yo estoy en el Tibet. ¿En el Tibet? Pues sí, en el puto Tibet, o sea, a tomar por saco de la civilización, y más o menos donde Cristo dio las tres voces y Buda perdió el mechero. ¿Que qué hago aquí? Vale, lo diré sin rodeos: me he recluido en un monasterio con el fin de encontrar algo de paz espiritual y además potenciar mis múltiples superpoderes.
-¿Cómo lo llevas, Johnny?
El que pregunta es el Lama Paquito, un tipo setentón, con la cabeza ahuevada y cierto bizqueo en el ojo derecho.
-Lo llevo perfecto.
-Mientes. Algo te atormenta. Soy un río de sabiduría y a mí no me engañas. Habla y tus dudas serán respondidas.
-De acuerdo. Ahí va la primera: ¿su padre y su madre eran hermanos?
-No. ¿Por qué lo dices?
-Porque tiene mucha frente y eso no es normal. Ni Quentin Tarantino tiene una frente como la suya.
-¿Me estás llamando mongolo?
-Para nada, Lama Paquito, Dios me libre.
-Entonces pasemos a otra cuestión.
-Bien, pasemos: estoy hasta los cojones de comer arroz.
-Johnny, déjate de bobadas. Te pasa otra cosa y el arroz no tiene nada que ver.
Cierto, me pasa otra cosa. Mi drama es que aparte de los mantras y las tediosas poses de loto, resulta que soy la fuente de energía de todo el monasterio. En serio. Produzco electricidad estática frotando el pie en una moqueta y tal que si fuera E.T., luego pongo el dedo en cualquier cacharro eléctrico para que éste funcione. Aunque eso no es lo peor, no. La cabronada más gorda es que me han atado una cuerda en la punta del cimbel y cuando un Lama requiere mis servicios pega un fuerte tirón y yo he de presentarme ante él para proporcionarle mi fuerza moquetil.
-Bueno, ¿vas a contarme lo que te pasa sí o no? Te lo digo porque tengo que afeitarme y ya sabes lo que te toca.
-Joder. ¿Y por qué no se afeita a navaja y tira la maquinilla a la basura?
-Porque es parte de tu aprendizaje y en el futuro me agradecerás tener las piernas tan musculadas.
-¿Usted cree?
-Desde luego, que para eso soy un río de sabiduría. Serás el primer superhéroe con piernas de acero.
-Vale, lo acepto, pero al menos podría quitarme la cuerda de la pirindola, que es algo humillante a la par que doloroso.
-¿Qué es pirindola?
-Ya sabe, ahí abajo, lo que cuelga entre las bolas.
-Eso es para que aprendas humildad. Lo siento, pero la cuerda se queda donde está.
-Cago en diez. Pues a este paso voy a acabar pareciendo un trípode humanoooo-¡oh!-oooh!-¡oooooohhh!
-¿Qué pasa? ¿Por qué gritas?
-Porque algún hijoputa está tirando de la cuerda.
-Debe ser el Lama Jacinto, que querrá pasar la aspiradora.
-Coño, pues que se compre una escobaaaa-¡aah!-¡aaaaahhh! ¡Deja de tirar capullo, que ya voy!
-No insultes, Johnny, que eso es muy feo.
-Que no insulte... Mire, voy a irme porque a lo mejor le llamo subnormal cara de huevo y puede que no le guste.
-Vale, hijo, vete y que la fuerza te acompañe.
-Y a usted que se la pique un pollooo-¡oooh!-¡oooohh! ¡No tires más desgraciado, que me la vas a dar de sí!
En fin, amiguitos, por desgracia todavía no regreso, pero he querido saludaros y además contaros lo mal que lo paso. Qué perra vida, ¿que no? Hala, besos a tutti il mondi.









chikitona dijo
Johnny!!
Me alegro que hayas venido a saludarnos!!
Espero que las cosas cambien y vaya todo un poco mejor por ahi arriba!
Besos!
13 Octubre 2008 | 08:45 PM