Hola, amiguitos. Lo sé, estoy perdido, y como estoy perdido pido excusas. Veréis, el motivo es que harto de que todo me salga mal he decidido coger al toro por los cuernos y con dos cojones he secuestrado al autor de mis historias. En serio, no miento, ahora mismo le tengo delante, sentado en una silla y con las manos atadas a la espalda.

-¡Mmm-mmm-mmm...!

Vaya, al parecer quiere decirme algo, así que le quito la mordaza y le entro en plan capo siciliano:

-¿Qué quieres, tontolculo?

-Johnny, te repito que no me insultes.

-Vale, no te insulto, ¿qué coño quieres?

-Lo sabes de sobra: quiero que me sueltes. El secuestro es un delito y te estás metiendo en un lío muy gordo.

-¿Vas a hacer que mis aventuras sean positivas?

-Ya son positivas. La gente se ríe.

-Claro, se ríe de mí, de las desgracias que tú me haces pasar. Y ya estoy hasta los huevos. ¿Entiendes?

-Bueno, cálmate. A ver, dime dónde estamos.

-En una isla.

-¿Qué isla?

-No te lo digo.

-¿Por qué?

-Porque no me da la gana.

-¡Jajaja! Ay, Johnny, Johnny... para tu información te diré que sé dónde estamos y lo mejor es que me sueltes.

-Ni lo sueñes.

-Mira, conozco a los habitantes de la isla y nos podemos tomar unas cervecitas con ellos.

-¿Qué habitantes? Dime nombres, que de ti no me fío ni un pelo.

-Pues conozco a María, a Valeria, a Lorenza...

-¿Son superheroínas? Lo digo por cambiar a una de ellas por Supertetis.

-Ah, no es mala idea. Creo que Lorenza te vendría de miedo.

-¿Seguro? No me engañes, que tú eres muy chungo.

-Perdona, chungo tú, que vas de secuestrador y para el karma de un superhéroe significa entrar en el lado oscuro. ¿Acaso no te das cuenta, Johnny?

-Claro que me doy cuenta, pero la culpa es tuya, que no eres flexible con mi existencia.

-Bien, seré flexible. Te propongo que opinen ellos.

-¿Te refieres a los bloguers?

-Sí. Y mientras opinan nos vamos a casa de Valeria, que cocina que lo flipas, y charlamos ante una buena comida hindú. ¿Te parece?

Me parece -principalmente porque tengo más hambre que el perro de un ciego-, así que libero al puto escritor, dejo mi destino en vuestras manos, y ambos nos introducimos en las fuerzas telúricas de la isla, un lugar paradisíaco en el que cualquier cosa puede ocurrir.

Volveré, pronto.

johnnysuperheroe@hotmail.com