JOHNNY LOMAX Y EL HOMBRE DE LOS TRES HUEVOS
Hola, amigos. Lo tengo clarísimo: la raza hispana degenera. Y no me refiero al mundo iberoamericano, no; hablo de la santa y bendita Madre Patria.
¿A qué viene tal aseveración? Me explico. A mí me dijeron que los españoles eran muy impuntuales y yo pensé, vale, no problem, la idiosincracia de cada país hay que respetarla y como lo mejor es adaptarse siempre dejo un margen de espera cuando quedo con alguien. Hasta ahí bien. Pero es que el tema pasa de castaño oscuro y todo tiene un limite. ¿Por qué tiene un limite? Pues porque son las 12:30 horas, estoy en una plazoleta bajo un calor africano que achicharra las neuronas y el tardón de Luis José está... ¡yo qué sé dónde está! Aquí no, desde luego.
Mira que se lo dije: "a las 9, Luis José, quedamos a las 9 en punto, que es nuestra primera aventura y hay que empezar con buen pie". Pues nada, le debió entrar por un oído y le salió por el otro. Y claro, como uno es aprensivo, se pone a pensar en lo peor: ¿le habrá atropellado un camión? ¿se habrá caído por el hueco del ascensor? ¿tras una gayola se habrá desnucado y ahora está en coma desangrándose?
Ay, qué sofoco... Aunque no queda ahí la cosa. Todavía hay algo más intolerable. La auténtica y desmedida infamia del asunto es que la cita era a las 9 de la mañana, sí... ¡pero de ayer! En serio, no miento. ¡Quedamos ayer! Por lo que llevo esperando a ese pequeño pedazo de mamón 27 horas, 32 minutos y 56 segundos. Hombre, por favor, si esa conducta no es la degeneración absoluta de la raza hispana que venga Dios y lo vea.
Total, que estoy muy cabreado y como es posible que muera de una insolación me he comprado un frigodedo y justo cuando empiezo a chuparlo sentado en un banco, un mendigo se acerca y se acomoda a mi lado.
-Tienes razón: la raza hispana degenera.
-¡Aivá! ¿Y tú cómo sabes lo que rumiaba?
-Porque piensas en voz alta y se ha enterado toda la plaza.
Observo la plaza y tres damas, un jardinero y dos jubilados me sonríen contentos. Caray, ¡y encima se alegran de que su raza degenere! Vale. Pues si ellos son felices, yo también. Spain is different. Sin duda. Pero different de cojones.
-Sí, amigo, pensar en voz alta es algo que no controlo. Me viene de la infancia y ya soy mayor para corregirlo.
-A Luis José sí que debes corregirle. Yo le machacaría el hígado. Los Marines aprende así, a ostia limpia.
-No, nada de violencia. Es su primera aventura y es normal que tarde. Además, al ser español lleva en los genes el virus del retraso y a los amigos hay que aceptarlos como son.
-Ah, buena respuesta. Eres una persona integra, Johnny.
-¡Anda! Y encima me conoces.
-Claro. Te conozco porque yo antes era uno de ellos.
-¿Uno de quién? ¿Un monstruo?
-Sí, pero caí en desgracia... En fin, cosas que pasan. ¿Te apetece un trago?
Niego, y mientras el tipo le pega al vino, aprovecho para estudiarle: cuarentón, harapos, barba de naufrago y con tal capa de roña encima que si le exprimen sale zumo caca de la vaca la mar de asqueroso.
Cuando termina de beber, el mendigo escupe un gargajo y se rasca las bolas.
-¿Sabes? Yo tengo tres huevos. Tres huevazos así de gordos. Soy el único hombre en el mundo con tres testículos.
-Me alegro. Si vas al circo igual te contratan.
-Oye, nada de bromas que me deprimo.
-Vale, disculpa. ¿Y a qué se debe la malformación?
-A una mutación, porque yo antes era como cualquier varón. Lo que pasa es que el Condensador de Fluzo del televisor me afectó al bajo vientre.
-Vaya, lo siento de veras. ¿Y cómo ocurrió?
-De repente. Una mañana fui a orinar y allí estaba el tercer cojón, tan contento, en medio de los otros dos.
-Fíjate. La vida es una caja de sorpresas.
-Desde luego. Y a partir de ahí todo cambió. Los programas de televisión dejaron de llamarme y cuando me quise dar cuenta ya era un don nadie.
-Claro, claro.
-¿Qué pasa? ¿Te aburro?
-Qué va. Tú mismo con tu mecanismo.
-Pues eso. Y entonces me entregué a la bebida y acabé solo, sin amigos, siendo un paria de la sociedad. ¡Cuánto egoísmo hay en el mundo monstruil, Johnny! Ni te lo imaginas. Y con lo que yo he sido, que era pisar la calle y había treinta periodistas y diez cámaras grabándome... ¿Quieres un trago?
-No, gracias, prefero seguir chupando el frigodedo.
-Haces bien, beber no soluciona nada.
El pordiosero se mete otro lingotazo de vino y cuando acaba se limpia la boca con la manga.
-Fiestas, chicas, dinero... ¡lo tenía todo! Y en cuanto pisaba la calle saltaban los flashes fotográficos y una nube de micros se plantaban ante mi careto.
-Eso ya me lo has dicho.
-Y te lo repito porque estoy muy dolido. Pero me vengaré... yo podría contarte muchas cosas de los monstruos, sé sus debilidades.
-Hombre, eso me interesa. ¿Propones ser mi confidente?
-Llámalo equis. Ahora, eso sí, te advierto que yo cobro. La información no es gratis.
-Mmm... Me lo pensaré.
-Eso, piénsatelo, porque yo clamo venganza igual que El Conde de Montecristo.
De pronto y sin venir a cuento, El Hombre de los Tres Huevos traga saliva, me mira temblándole los labios y acto seguido rompe a llorar:
-¡Buaaaah! ¡Yo era la polla en vinagre, Johnny! Las cámaras me enfocaban y tenía mujeres a porrillo. ¡Qué tiempos! ¡No sabes cómo los añoro! ¡Buaaaaah-ah-ah...!
-Bueno, tranquilo, no pasa nada.
Mientras le calmo palmeándole la espalda, saco las oportunas conclusiones: a) una ostia no, pero un par de collejas sí se ha ganado Luis José; b) quizás acepte el ofrecimiento del Hombre Trihuevo ya que puede servirme para estudiar la retorcida mente mostrenca; y c) voy a tomarme otro frigodedo y a la aventura de hoy que la den por saco.
Nota: Para los que no lo sepan, un frigodedo es un helado con forma de dedo. Así de simple. No tiene ningún misterio. Lo que sí tiene misterio (y esto es rigurosamente cierto) lo que le preguntó una niña a su madre: "mamá, ¿me compras un frigopene?". Alucinante, ¿eh? Pues juro que lo oí y por la gloria de mi madre que ese día no iba borracho. Hala, otro detalle que muestra la degeneración de la raza hispana.
Volveré.














mixcelaneas dijo
Noooo, no se puede tener de ayudante a alguien tan informal!!! En este trabajo de superhéroe hay que ser muy responsable, eso ya lo sabes tú Johnny.
Con respecto al "Trihuevo" su información será confiable? Porque si está todo el día en semejante estado "etílico"...
Me quedo a la espera del próximo post... quisiera saber cuál es la excusa de Luis José para dejarte "plantado"... (A propósito... todavía estás en la plaza esperándolo????)
17 Julio 2007 | 04:54 PM