JOHNNY LOMAX Y LUIS JOSÉ
Qué pasa. Son las 11:30 horas y estoy en casa con mi socio. Por si alguien no lo sabe mi socio es Luis José, un niño de siete años que luego resultó ser un hombre bajo de 32.
Bien, pues el caso es que ha aceptado la propuesta de ser mi ayudante y ahora mismo venimos de un rastrillo de ropa usada donde hemos comprado su vestuario de superhéroe. A saber: botas de charol, pijama azul con dibujos de Mickey Mouse, calzoncillos verdes que irán por fuera del pijama, antifaz de cartón y una toalla de playa que hará de capa. Vamos, un conjunto muy chic y la mar de cómodo.
-Desvístete y pruébate el traje.
-No habíamos quedado en que no eras marica.
-No seas mojigato. Si quieres me voy a otra habitación, pero me parece una niñería por tu parte.
-Pues sí, casi prefiero que te vayas.
-Como quieras. Cámbiate aquí mientras voy a la cocina a por unas cervezas. ¿Te parece?
A Luis José le parece y yo me hago humo. Minutos después, cuando vuelvo al salón, me lo encuentro hecho un pincel.
-A ver, date la vuelta...
Tal que si fuera una top-model, Luis José gira con garbo y elegancia. Genial. No hay otra palabra para describirlo. Las ropas se ajustaban a su mini cuerpo como un guante y sin duda habíamos hecho una buena compra.
-Parezco un payaso. En cuanto salga a la calle la gente se va a reír de mí.
-De eso nada. Si vas a mi lado nadie se va a reír de ti. En todo caso te admiraran.
-Además, este pijama debe ser de un recién nacido porque la tela se me mete por la raja del culo.
-No digas tonterías, estás chulísimo... ¡Santo Dios! ¿Y ese pestazo qué es? Te has tirado un pedo, ¿verdad?
-Para nada.
-No mientas Luis José. Aquí estamos dos personas y como yo no he sido, sólo quedas tú. Es una resta simple, ho hay que hacer ecuaciones, ni raíces cúbicas ni nada por el estilo.
-Sí, ya, pero yo no he sido.
-Mal empezamos. Entre nosotros debe existir una confianza mutua, es el principio de toda camaradería. Venga, sé sincero, ¿te has tirado un gas sí o no?
-Está bien, me lo he tirado, pero es que tengo el estómago revuelto. ¿Pasa algo?
-Nada, criatura, es lo más normal del mundo. ¿Quieres que te prepare una tila?
-¡Uuuuh!... Tú eres marica fijo.
-Y dale con la badana.
-Ni badana ni leches. A mí no me engañas. Los hombres que preparan tilas son todos gays.
-Lo que tú digas, no quiero discutir. Ten, tómate la cerveza, a ver si con el lúpulo se te soluciona el revoltijo.
Luis José agarra la lata y bebemos a morro de las cervezas. Luego, mientras abro la ventana para airear la casa, ambos eructamos a la vez, síntoma inequívoco de que empezábamos a estar en la misma onda.
-Bien, entremos en materia: tienes el vestuario, ahora hay que descubrir tus superpoderes. Veamos... con el nunchaco te defiendes y aunque es algo a tu favor, hacen falta otras habilidades. ¿Qué más tienes?
-Tengo caspa.
-Eso no sirve. A menos que sea caspa tóxica. ¿Lo es?
-Ni idea. Yo creo que es normal, vamos, como la que tiene todo el mundo.
-Pues no vale... oye, pero tus uñas podrían servir, que son como puñales y no las lleva ni El Hombre Lobo. Apuesto un euro a que no te has hecho la manicura en la vida.
-Y porque no me has visto las de los pies. Esas sí que son largas.
-Bueno, apunto las uñas por si no encontramos nada mejor. Sigamos, ¿qué otra cosa se te ocurre?
-No sé...
-Pues si no sabes habrá que pensar.
Y nos pusimos a la tarea. Pensamos mucho. Pensamos tanto que a mí me dio tortícolis, lumbago y espasmos; y a Luis José parálisis, agotamiento muscular y rigidez medular. Pero al fin, catorce horas después, ya noche cerrada y aún con la pose del Pensador de Rodin, apareció una chispa:
-Alto, ya me viene... creo que tus pedos pueden servir. Esos gases que te tiras son terroríficos y si pudieras controlar el esfínter ya seria la repanocha.
-Sí, no es mala idea. Además, con un mechero podría hacer de lanzallamas.
-Bien pensado. Y como los monstruos están llenos de botox al contacto con tu flora bacteriana y fluido intestinal se produciría una reacción química acojonante.
-Eso no lo entiendo.
-Ni falta que hace. Lo importante es que en valores de promedio, una persona produce cerca de un litro de pedo al día, distribuidos en aproximadamente 14 pedos diarios.
-¿Y?
-Pues que eres un barril de nitroglicerina y hay que tratarte con suma cautela no vaya a ser que explotes y se extinga la raza humana.
-Jo, Johnny, eres un pozo de sabiduría. ¡Choca esas cinco!
¡Plass! Chocamos la mano como dos raperos y entonces, cuando le vi animado, decidí entrar en un tema delicado.
-Por cierto, una cosa que te quería comentar... verás, el caso es que tu nombre no es muy de superhéroe y habría que cambiarlo.
-¿Cómo dices?
-Digo que...
-Te he entendido perfectamente y ni lo sueñes. Así de claro te lo digo.
-No seas cabezón y abre la mente. Luis José es una horterada. Debes cambiarlo por algo más internacional y por supuesto anglosajón, que da caché. Mira, se me ocurre Chuck Perry. ¿No te gusta Chuck Perry? Es muy comercial. Imagina las portadas de los periódicos: "Tras una dura batalla, Johnny Lomax y Chuck Perry derrotan a los monsters". Aaaaah, es maravilloso. ¿No me digas que no suena bien?
-He dicho que no. Luis José se llamaba mi padre, mi abuelo, mi tatarabuelo y así hasta la Edad del Bronce. Es una tradición familiar.
-Y yo respeto las tradiciones, faltaría más, pero a veces la vida nos obliga a tomar decisiones drásticas. ¡Chuck Perry, Luis José! Piénsalo. Con ese nombre vas a ligar un montón y podrás dejar de hacerte gayolas.
-¿Qué pasa? ¿Eres sordo? Te advierto que como sigas por ese camino me largo y te buscas a otro ayudante.
-Vale, hombre, qué carácter. No hay más que hablar, te quedas con Luis José y santas pascuas. ¿Otra cervecita?
-Venga.
Y allí nos quedamos, bebiendo cerveza bajo la luz de la Luna. En serio (y el que avisa no es traidor), que el mundo monstruil se vaya preparando porque sus fechorías tienen los días contados.









lluna dijo
Johnny qué sorpresa! No esperaba que aparecieras tan pronto y que lo de Luis José fuera tan rápido, me refiero a lo de vuestra amistad. Genial!!
Espero que Luis José sea muy hábil con el nunchaco, eso es un arma mortífera, ahora seguro que entre los dos no habrá enemigo invencible.
Te has cerciorado de qué Luis José es hombre íntegro? Por lo que cuentas supongo que sí.
Suerte maestro!
7 Julio 2007 | 06:47 PM